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MATEO MATHAUS: THE WORLD NOW

EL IMPERIO ROMANO DE ORIENTE FUE EL QUE CONSERVO Y EXPANDIO LA CULTURA GRECOLATINA NO EL ISLAM

El Imperio Romano de Oriente.

Constantinopla en el año 330
Constantinopla en el año 330
Santa Sofia
Santa Sofía

Constantino I el Grande comenzó a erigir la nueva Roma en el año 324 y en el 330, fue consagrada bajo el nombre de Constantinopla, o ciudad de Constantino, convirtiéndola en capital del Imperio Romano de Oriente, conocido como Imperio Bizantino.

Para sus habitantes fue siempre una capital romana.Fue construida sobre "siete colinas", a imagen deRoma, y dividida en catorce regiones, diez de ellas se encontraban dentro de las murallas. La primera Catedral de Santa Sofía, construida por Constantino II junto al Gran Palacio y consagrada en el año 360, sufrió graves daños en el 532, por lo que Justiniano levantó una nueva catedral.

Debido a su posición estratégica entre Europa y Asia, Constantinopla controlaba tanto la ruta entre estos dos continentes como el paso del Mar Mediterráneo al Mar Negro, lo que motivó que, durante siglos, fuese la gran urbe europea medieval mientras que la parte occidental del Imperio Romano entraba en una profunda crisis política, económica, comercial y demográfica.

La ciudad pasó de 30.000 habitantes en la época de Septimio Severo hasta 400.000 en el reinado de Justiniano.

Durante los siglos VII y VIII el Imperio sufrió una pequeña crisis. En los siglos IX y X, con el Cisma de Oriente, volvió otra etapa de renacimiento. Aunque con las cruzadas comenzó la decadencia del Imperio, la ciudad conservó su importancia como centro cultural y comercial del Mediterráneo.

Constantino XI, último emperador del imperio, murió defendiendo la ciudad. Se la denominó Constantinopla hasta la caída del Imperio Romano de Oriente en 1453 y en Europa hasta el siglo XX en lugar de Estambul.

Los aportes de Bizancio

Durante un milenio Bizancio fue el baluarte de la cristiandad contra las hordas nómadas, los persas, los árabes y los turcos. Si bien la cultura bizantino careció de la originalidad de las culturas clásicas griega y romana, fue una cultura altamente desarrollada que durante largo tiempo fue superior a la civilización de la Europa medieval.

Bizancio, situada entre Europa y Asia, fue el más importante centro comercial de la temprana Edad Media. A Bizancio acudían comerciantes de todos los países. Una moneda estable basada en el oro favoreció el intercambio.

A través del Mar Negro, Bizancio se comunicaba con Rusia. Se intercambiaban vinos, sedas y otros productos de lujo por pieles, pescado y miel. A través de las estepas y los desiertos de Asia Central las caravanas traían especias, perfumes, piedras preciosas y otras mercaderías codiciadas del Lejano Oriente.

Desde Bizancio los comerciantes llevaban productos artesanales bizantinos y mercaderías extranjeras hacia los puertos del Mediterráneo occidental. El renacimiento del comercio en Europa en el siglo XII se produjo en gran parte bajo los estímulos del comercio bizantino.

Las actividades económicas eran rígidamente controladas por la autoridad pública. El Estado establecía las normas para la industria, fijaba los precios y jornales, controlaba las condiciones de trabajo y la calidad de los productos y reglamentaba la exportación. La industria más importante era la textil. La artesanía constantinopolitana era famosa por sus trabajos de cuero, las magníficas tapicerías y las joyas de oro y piedras preciosas.

A diferencia del régimen feudal en Europa Occidental y Central que se caracterizaba por la fragmentación y dispersión del poder público, el Estado bizantino estaba completamente centralizado.

El emperador bizantino gozaba de un poder absoluto; sin embargo, de hecho, su autoridad estaba limitada por la tradición y los emperadores más débiles fueron dominados a menudo por algún ministro poderoso o un ambicioso patriarca. La administración pública fue, en general, eficiente y honrada.

Uno de los mayores problemas políticos se derivó de la falta de una sucesión legal al trono. Las disputas por la sucesión llenan las hojas de la historia de Bizancio. De los 109 emperadores que hubo entre 395 y 1453, sólo 34 murieron de muerte natural.

La vida en la ciudad de Bizancio era agitada y accidentada. El público se excitaba con las carreras de caballos en el hipódromo. Las disputas teológicas se transformaron a menudo en violentas y sangrientas riñas.

La civilización bizantina se extendió por toda Europa Oriental. Los misioneros propagaron el cristianismo. La escritura cirílica usada en Rusia, Bulgaria y Serbia se derivó de la escritura griega. En Bizancio se conservó el legado de la Antigüedad clásica griega. Se siguieron estudiando las obras de Platón y Aristóteles.

Florecieron la teología y la historiografía. Procopio escribió una notable historia sobre el gobierno de Justiniano. Existían excelentes bibliotecas públicas y privadas. Con ocasión del saqueo de Bizancio por los cruzados en 1204 y los turcos en 1453 se perdieron innumerables y valiosísimos manuscritos. Sin embargo, muchas obras de los autores clásicos se salvaron y contribuyeron al renacimiento de las letras en Occidente en el siglo XV.

Los bizantinos fueron notables arquitectos y lograron fundir los elementos arquitectónicos griegos, romanos y persas en un estilo original. La creación más importante fue la basílica de Santa Sofía. Entre las artes decorativas se distinguen los espléndidos mosaicos formados por pequeños trozos de piedra o vidrio coloreado. Las murallas y cielos de las iglesias fueron cubiertos de mosaicos que representaban escenas religiosas.

https://yahel.wordpress.com/2012/03/18/informes-de-testigos-presenciales-de-las-masacres-inimaginables-de-los-turcos-durante-la-conquista-de-constantinopla-en-1453/

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